México como destino de manufactura global: un boom con obligaciones nuevas
México recibió más de 36,000 millones de dólares en inversión extranjera directa durante 2025, impulsado en gran medida por el fenómeno del nearshoring: la reubicación de cadenas de producción desde Asia hacia América del Norte. Con 477 parques industriales en operación y más de 100 en construcción, el país se ha convertido en uno de los destinos manufactureros más dinámicos del mundo.
Las regiones más activas son Nuevo León (con más de 20 millones de metros cuadrados de inventario industrial), el Bajío (Guanajuato, Querétaro y Aguascalientes), Jalisco y la Zona Metropolitana del Valle de México. Los sectores que lideran la instalación son automotriz, electrónica, aeroespacial y dispositivos médicos.
Lo que muchas de estas nuevas plantas no saben al momento de instalarse es que desde enero de 2025 existe una obligación fiscal que puede aplicarles desde el primer mes de operación.

La obligación que empieza el día uno
La Resolución Miscelánea Fiscal 2025 estableció que cualquier empresa que consuma hidrocarburos o petrolíferos en volúmenes iguales o superiores a 75,714 litros mensuales está obligada a instalar un sistema de control volumétrico certificado y a reportar al SAT de forma diaria y mensual.
Para una planta de manufactura que arranca operaciones, eso significa que si sus hornos, calderas, generadores de emergencia o equipos de proceso consumen gas LP, gas natural o diésel por encima de ese umbral, la obligación aplica desde el momento en que inicia el consumo, no a partir de alguna fecha posterior de gracia.
Las plantas que llegan a México en el marco del nearshoring frecuentemente provienen de entornos regulatorios muy distintos. Sus equipos de compliance tienen experiencia en normativas de sus países de origen, pero no necesariamente en la regulación fiscal mexicana. Eso crea una brecha de conocimiento que puede resultar costosa.
¿Qué regiones tienen mayor concentración de empresas obligadas?
El mapa de la obligación coincide casi perfectamente con el mapa del nearshoring:
- Nuevo León: hub automotriz y de manufactura avanzada. Concentra plantas de Tier 1 y Tier 2 con alto consumo de gas natural para procesos de tratamiento térmico y pintura.
- Bajío (Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes): corredor automotriz con una densidad de plantas manufactureras de las más altas del país. Muchas plantas de autopartes y ensamblaje tienen consumos de gas industrial que superan ampliamente el umbral.
- Jalisco: electrónica, tecnología y manufactura ligera. El consumo puede ser menor por planta, pero las empresas de mayor tamaño sí superan el umbral.
- CDMX y Estado de México: manufactura farmacéutica, química y de consumo. Sectores con alto consumo de vapor y gas LP.
¿Cómo funciona el sistema de control volumétrico para una planta nueva?
El control volumétrico es un sistema integrado por tres componentes:
- Instrumentación de medición: sensores de flujo o nivel instalados en los tanques estacionarios y en los puntos de consumo principal. Pueden ser análogos o digitales, dependiendo de la infraestructura existente.
- Software de gestión y reporte: plataforma que recopila los datos de los sensores en tiempo real, los procesa y genera los archivos XML o JSON con el formato exacto que exige el SAT para su envío diario y mensual.
- Certificación y verificación: el sistema debe ser verificado anualmente por un organismo acreditado conforme al Anexo 22 de la RMF, que emite un certificado de correcta operación.
Para una planta que parte de cero, el proceso completo de instalación, configuración e integración con el ERP tarda entre 4 y 8 semanas. Las plantas que ya cuentan con medidores instalados pero no conectados pueden reducir ese tiempo significativamente.
La ventaja de actuar desde el arranque
Implementar el control volumétrico desde el arranque de operaciones tiene ventajas concretas frente a hacerlo de forma reactiva meses después:
- Se evita acumular meses de incumplimiento con multas potenciales por cada reporte mensual no enviado.
- La integración con el ERP y los sistemas de gestión es más limpia cuando se hace en paralelo con la implementación de la infraestructura productiva.
- El equipo de operaciones aprende el sistema desde el inicio, sin necesidad de retroalimentación de datos históricos ni regularizaciones.
- Se evita el riesgo de cancelación de sellos digitales (CFDI), que puede paralizar la operación comercial de la planta.
Preguntas frecuentes
¿Una planta nueva tiene algún periodo de gracia antes de estar obligada?
No existe un periodo de gracia formal en la RMF 2025. La obligación aplica desde que la empresa supera el umbral de consumo. En la práctica, el SAT no fiscaliza de forma inmediata a empresas recién instaladas, pero el riesgo de auditoría crece con el tiempo. Lo más recomendable es implementar el sistema durante los primeros 90 días de operación.
¿La obligación aplica igual para empresas de capital extranjero que para nacionales?
Sí. La obligación es fiscal, no de origen de capital. Cualquier empresa con RFC activo en México y consumo de hidrocarburos superior al umbral está obligada, independientemente de si es una subsidiaria de una multinacional o una empresa nacional.